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Varias veces he oído decir aquello de “Me gustaría poner en marcha un proyecto, pero no cuento con los recursos necesarios para hacerlo”.

Lo normal en este caso es referirse a los recursos externos, y no tanto a los recursos internos de la persona. Y aunque conviene tener en cuenta que los recursos externos y los recursos internos suelen ir de la mano, en este post voy a centrarme en los primeros.

Y es que muchas personas no se ponen manos a la obra con un proyecto que les hace ilusión, porque tienen la creencia de que necesitan más de lo, realmente, necesario para empezar.

Si sientes que estás en esta situación, sigue leyendo.

TIEMPO: EL RECURSO MÁS PRECIADO

Una de las principales excusas que utilizas cada vez que te planteas hacer algo que te saca de tu zona de confort puede ser la falta de tiempo.

Si usas a diario frases como “no tengo tiempo” o “no me da la vida”, déjame decirte que te estás engañando a ti mismo.

Puede que el tiempo ni siquiera sea un recurso. Sino que, tal vez, se trate de otra invención del ser humano para organizarse en La Tierra.

En cualquier caso, todos nos referimos en nuestro día a día al tiempo como un recurso. Por ejemplo, para hacer referencia a que tenemos un hueco en la agenda para tal o cual cosa. Algo que está muy bien para entendernos con los demás. Sin embargo, debes ser consciente de que el tiempo no te pertenece.

Todos disponemos de las mismas 24 horas cada jornada.

No puedes tener más tiempo.

No puedes administrar mejor el tiempo. Insisto en que no depende de ti. El universo es quien lo administra perfectamente para que todos y cada uno de nosotros tengamos los mismos segundos cada día.

Tampoco puedes almacenar el tiempo cuando estás aburrido, para utilizarlo en otro momento más productivo.

Lo único que puedes hacer, es organizarte mejor, y así “tener tiempo” para dedicar a aquellos aspectos que consideres importantes.

Que los días tengan 25 horas no está en tu área de influencia, organizarte mejor, sí.

Así que si no dispones de tiempo para dedicar a tu proyecto, ten en cuenta que la única solución posible es que te organices mejor.

Si no sabes por dónde empezar aquí te dejo esta charla de Sergio Fernández para que te pongas las pilas.

LA MEJOR MANERA DE CONOCER CUÁLES SON TUS PRIORIDADES

Puesto que tu tiempo es limitado, lo lógico es que lo dediques a aquellos aspectos que son más importantes para ti.

Hace unos días leí, no recuerdo dónde, la que considero que es la mejor fórmula para definir tus prioridades.

Tan sencilla como potente.

Se trata de que cuando haya algo rondándote en la cabeza a lo que no “puedes” dedicarle tiempo, digas la siguiente frase:

“”X” no es una prioridad para mí en este momento”.

En este caso sería:

“Emprender no es una prioridad para mí en este momento”

Tras decir la frase, presta atención a cómo te sientes y en base a ello, toma una decisión.

Si te sientes mal, repite la frase con las cosas que haces en tu día a día para ver por cuál de ellas puedes intercambiarla.

ECHA UN VISTAZO A TU ALREDEDOR

Si bien es cierto que no todos contamos con las mismas condiciones, si estás leyendo este post, estás rodeado de abundancia.

Sin embargo, estar acostumbrado a este nivel de abundancia, hace que no te des cuenta de ello. Es como si cuando mirases a tu alrededor no vieses lo que hay, sino tan solo, lo que falta.

Sin embargo, ¿Para qué quieres más si no aprovechas lo que ya tienes? ¿Para qué quieres más si no eres capaz de apreciar lo que ya tienes?

Tener ambiciones y querer crecer está bien. No obstante, para conseguirlo es importante saber agradecer lo que ya tienes, y también saber aprovecharlo.

Recuerda que aquello a lo que prestas atención crece, por lo que si estás enfocado en la escasez, no dejas lugar a la abundancia.

Ahora vuelve a echar un vistazo a tu alrededor y toma conciencia de todo aquello que tienes a tu alcance, y te pasa desapercibido en tu día a día.

¿Te das cuenta del potencial de todos y cada uno de los recursos que tienes a tu disposición?

YA CUENTAS CON LOS RECURSOS NECESARIOS PARA EMPEZAR TU NEGOCIO

Tómate 10 segundos para responder a esta pregunta:

¿Qué necesitas para emprender?

Cada potencial emprendedor respondería de manera diferente a esta pregunta, no obstante, algunas respuestas podrían ser:

Necesito un local.

Necesito un socio.

Necesito 10.000€.

Necesito hacer un curso sobre (lo que sea).

Sin embargo, nada de esto es verdad.

No necesitas nada de lo anterior para empezar tu proyecto.

No te niego que pueda ser importante, e incluso imprescindible contar con estos u otros recursos más adelante, pero no son necesarios para empezar.

Puede que ese proyecto que tienes en mente no haya salido a la luz debido a que estás poniendo tu atención en los recursos que no necesitarás hasta más adelante.

LO ÚNICO QUE NECESITAS PARA COMENZAR TU PROYECTO

Todos hemos cometido el error de querer empezar la casa por el tejado.

Tienes una idea y te centras en todo lo que necesitas para que esté lista ya. Sin embargo, esto es un grave error que puede hacer que nunca comiences tu proyecto.

Lo cierto es que lo único que necesitas para empezar es un boli, un cuaderno y una papelera.

El proceso es muy simple:

1. Con el boli plasmas tus ideas en el papel.

2. Después las lees, añades cosas nuevas y eliminas otras anteriores.

3. Conforme las nuevas ideas van superando a las anteriores la papelera se va llenando.

Este proceso puedes hacerlo en su versión digital si lo prefieres.

No estoy diciendo que para llevar a cabo tu proyecto no necesites 10.000€, o un local. Lo que estoy diciendo es que no los necesitas para empezar.

Quizás esa inversión de 10.000€ la necesites dentro de 1 año, cuando tu idea haya tomado forma. Pero seguramente, antes tengas que realizar un montón de tareas. Y puede también que tu idea evolucione tanto, que ya no necesites lo que creías necesario en un principio, sino que necesites otras cosas.

Además, cuando empiezas a dar forma a tu proyecto, accedes a recursos externos a los que antes no tenías acceso, o no conocías.

APROVECHA TODA LA ABUNDANCIA QUE TIENES A TU ALCANCE

Si bien es cierto que para comenzar no necesitas nada más que un papel en el que dar forma a tu idea, seguramente, dispones de muchos más recursos que puedes aprovechar en tu proyecto.

Como te decía al inicio del post, estás rodeado de abundancia. Espero que al darte cuenta de ello hayas agradecido que así sea.

Ahora vamos a centrarnos en sacar partido a toda esa abundancia.

Tradicionalmente, en el mundo de la empresa se han identificado 4 tipos de recursos con los que ya cuentas, en mayor o menor medida.

1. RECURSOS HUMANOS

Los recursos más importantes de toda empresa son las personas que trabajan en ella.

El resto de recursos pueden facilitar el trabajo, o hacerlo más eficiente, pero no sirven de nada sin una persona detrás.

De manera que si estás decidido a emprender, ya cuentas con el recurso más importante de todos. TÚ.

2. RECURSOS FÍSICOS

Los recursos físicos son todos aquellos que puedes tocar.

El boli y el cuaderno con los que empezar a dar forma a tu idea son recursos físicos.

No obstante, seguro que cuentas con muchos más recursos que pueden ser de gran utilidad.

Por ejemplo, una mesa en la que poder trabajar, una habitación, un móvil, un ordenador, conexión a internet, etc.

Como te decía antes, si estás leyendo este post, seguro que cuentas con todos estos recursos.

No caigas en el error de no ponerte manos a la obra por creer que necesitas más.

Céntrate en lo que necesitas en este momento concreto, y conforme vayan apareciendo nuevas necesidades, irás buscando la manera de cubrirlas.

3. RECURSOS INTELECTUALES

Los recursos intelectuales están formados por aspectos tales como la gestión del conocimiento, gestión de la documentación, organización del trabajo y el resto de intangibles que posee la empresa y aportan valor.

Sin embargo, para empezar, basta con que cuentes con los conocimientos necesarios para aportar valor a otras personas con aquello que vas a ofrecer.

De nuevo te invito a que no te quedes de brazos cruzados por pensar que necesitas más de lo, realmente, necesario.

No necesitas saberlo todo sobre aquello que vas a ofrecer, basta con que sepas más que tus potenciales clientes y puedas ayudarles.

4. RECURSOS ECONÓMICOS

Uno de los recursos que más se tienen en cuenta a la hora de emprender es el dinero.

Lo que te propongo es que te olvides de este recurso para empezar.

Como te decía, preocúpate de empezar y conforme aparezcan nuevas necesidades, busca cómo cubrirlas.

La fase de planificación no precisa de recursos económicos.

De manera que ponte a ello, y si no cuentas con los recursos necesarios para llevar a cabo tu idea, antes de abandonarla, piensa si es posible llevarla a cabo de forma más económica.

Recuerda que hoy en día internet ofrece la posibilidad de poder lanzar un negocio online con una inversión muy pequeña.

CONCLUSIONES

Espero haberte convencido con este post de que para empezar no necesitas nada que no tengas a tu alcance.

Toma conciencia de ello, agradece por todo lo que te rodea, y después saca provecho de toda esa abundancia.

Si aun así sientes que te cuesta empezar a dar forma a tu idea, puede que el problema no esté en los recursos externos, sino en los recursos internos.

¿CON QUÉ RECURSOS EXTERNOS CUENTAS PARA EMPEZAR?

¡DÉJANOS TU COMENTARIO!