Seleccionar página

Procrastinación.

De la noche a la mañana hemos pasado de no saber muy bien cómo se pronuncia esta palabra a  ver cómo todo el mundo se siente súper orgulloso de ser un procrastinador nato reconducido a persona súper productiva.

Es más, si estás leyendo este post seguramente tú también quieras formar parte de este grupo.

Si es así, lo primero que te recomiendo es dejar de demonizar la procrastinación, ya que es algo común a todos los seres humanos, y por lo tanto, algo natural que tiene su razón de ser.

En este post te explico cuál es la función de la procrastinación, cómo puedes usarla como aliada, y finalmente, te doy 7 consejos para acabar con ella en aquellos casos en los que obstaculiza la consecución de tus objetivos.

1. LA PROCRASTINACIÓN QUIERE MANTENERTE EN TU ZONA DE CONFORT

La procrastinación es la herramienta número uno que tiene tu cerebro para mantenerte dentro de tu zona de confort.

Sin embargo, esto no siempre es malo.

Veamos cuáles son las 2 razones principales por las que la procrastinación aparece en escena.

1.1. #1 PARA MANTENERTE CÓMODO

Tal y como expliqué en este vídeo, salir de la zona de confort rara vez es guay.  Sin embargo, para crecer y conseguir tus objetivos es, absolutamente, necesario.

Cada vez que te sorprendas procrastinando con el único fin de evitar la incomodidad, da un paso al frente y ponte manos a la obra.

Acaba con todo intento de procrastinar aquello que te hará marcar la diferencia.

Cada vez que no estudias inglés porque te da pereza, cada vez que no llamas a ese cliente porque te resulta incómodo, o cada vez que no haces deporte porque hace frío.

En estos casos recuerda que eres tú quien lleva las riendas de tu vida, no tu saboteador. Tú decides qué hacer.

¿Quieres marcar la diferencia o elegir el camino fácil?

1.2. PARA ESTAR A GUSTO CONTIGO MISMO

En otras ocasiones, procrastinas para estar a gusto contigo mismo.

Sí, ya sé que parece que es justo lo contrario y que cada vez que procrastinas lo que en realidad consigues es estar a disgusto contigo mismo. Sin embargo, en ocasiones lo que necesitas es escucharte un poco mejor y darte cuenta de que, en realidad, no quieres hacer aquello que te has propuesto hacer.

En este punto pueden entrar en juego muchos factores como:

   1. Presiones externas.

   2. Creencias.

   3. Malos hábitos.

   4. Etc.

Todo esto te lleva en una dirección que no es la que, realmente, deseas tomar.

Este punto es fundamental entenderlo, ya que en este caso lo correcto sería dejar ir esa tarea que te has cargado en la espalda y centrarte en aquellas que de verdad quieres hacer.

Lo que suele ocurrir es que aquello que procrastinas podría no estar alineado con tus valores y por eso lo pospones una y otra vez.

Cuando esto ocurra para, y pregúntate ¿Por qué estoy procrastinando esta tarea?

   1. Si la respuesta es incomodidad o pereza, hazla.

   2. Si la respuesta es que no sabes por qué, pero sientes rechazo, quizás no esté alineada con tus valores y lo más inteligente sea dejarla ir.

Te pongo un ejemplo:

Imagina que has estado hablando con un cliente y, finalmente, te has comprometido a enviarle un presupuesto. Sin embargo, este cliente no te ha dado buena espina o se te hace increíblemente incómodo trabajar con él.

El caso es que tu subconsciente sabe que no quieres trabajar con esa persona y la procrastinación funciona como indicador para darte cuenta de que no te conviene hacerlo. Por eso una semana después sigues con la tarea pendiente de enviarle un presupuesto.

¿Qué hacer una vez descubres lo que te ocurre?

Cuando descubres que estás procrastinando porque en realidad no quieres hacer algo, suele ser necesario aplicar el punto 1. En el ejemplo anterior deberías decirle a ese cliente que no quieres trabajar con él. Así que de nuevo debes tomar acción.

Decirle a esta persona que no quieres trabajar con ella sí está alineado con tus valores (en este caso) por lo que ahora toca salir de tu zona de confort para decirle que no puedes ayudarle.

Cuando se trate de algo que tan solo tiene que ver contigo, bastará con que decidas no hacerlo.

Por ejemplo, si te has propuesto limpiar los cristales de tu casa todas las semanas porque tu madre te enseño que es así como debe ser, pero te das cuenta de que lo que le funciona a tu madre poco tiene que ver con lo que te funciona a ti, simplemente, tienes que dejar de hacerlo. Ahora los limpiarás 1 vez al mes.

2. POR QUÉ DEJAR DE PROCRASTINAR TE HACE LIBRE

En el punto 1 hemos visto como procrastinar es el resultado de un instinto biológico que quiere que estés a salvo y cómodo.

No obstante, este instinto biológico es primitivo y exagerado. Lo único que desea es que sigas con vida, pero tú tienes otros planes más ambiciosos para ti ¿Verdad?

Ser libre tiene mucho más que ver con ser aquello que realmente eres, que con estar tirado en el sofá sin hacer nada.

Por eso acabar con la procrastinación te hace libre. Porque decides qué hacer, qué no hacer y cómo actuar en cada caso.

Cuando quieres hacer algo, y lo pospones, estas siendo esclavo de tu propia pereza y comodidad.

Por el contrario cuando decides llevar a cabo lo que te propones, siempre que esté alineado con tus valores, estás siendo libre.

3. #7 TRUCOS PARA VENCER LA PROCRASTINACIÓN

Todo esto de saber las causas de la procrastinación está muy bien. No obstante, la conclusión final es que cuando esta aparece en escena necesitas librarte de ella, y esto suele ser algo realmente incómodo.

Por eso, he recopilado 7 trucos que te ayudarán a acabar con la procrastinación y ser libre 🙂

3.1. #1 NO PROCRASTINES LO IMPORTANTE

Hace un tiempo escribí un post en el que explicaba la diferencia entre lo importante y lo urgente.

Por supuesto esta diferenciación no la he creado yo, sino que viene de conocidos sistemas de organización y productividad como el sistema GTD de Davia Allen.

La idea aquí es que no procrastines lo importante, procrastina lo urgente.

Por ejemplo, ese whatsapp que te ha llegado de una amiga, puede esperar 2 horas sin que el mundo se pare. Mientras que si dejas de hacer lo que estás haciendo y pierdes la concentración, acabarás procrastinando lo importante.

3.2. #2 USA LA REGLA DE LOS 2 MINUTOS

El sistema de productividad GTD tiene otro truco que he querido recoger en este post.

Se trata de la regla de los 2 minutos que dice que si algo que te viene a la cabeza y puedes hacerlo en menos de 2 minutos hazlo. De esta manera te quitas una preocupación de la cabeza que de lo contrario te robará importantes dosis de energía y productividad. Aunque tú no te des cuenta.

Muchas de las cosas que te vengan a la cabeza es posible que no puedas hacerlas en menos de 2 minutos, pero lo que si puedes hacer es anotarlas. De esta manera tu mente descansa al saber que no es necesario recordarte esa tarea.

3.3. #3 DA EL PRIMER PASO

Tan sencillo como suena.

Todos hemos oído la frase de que todo viaje de 1000 millas empieza por un primer paso.

No necesitas saber, exactamente, cuál es camino a seguir, lo único que necesitas es saber hacia dónde dar ese primer paso.

Es decir, cuando empiezas a recorrer la primera milla, no necesitas saber cuál será la milla 500, basta con que sepas cuál es el siguiente paso, y llegado el momento, ya sabrás cual será la milla 500.

Si quieres escribir un libro, proponte escribir media página, no te preocupes por el resto.

No te organices, no planifiques…

¡Hazlo!

3.4. #4 CREA HÁBITOS

El crear buenos hábitos, a menudo va de la mano con eliminar malos hábitos. Sobre todo esto hablé en este post.

Por lo que no me extiendo demasiado.

Los hábitos te ayudan a alcanzar tus objetivos y acaban por realizarse de manera automática, con el ahorro de energía que esto supone.

3.5. #5 TOMA LAS DECISIONES NECESARIAS

Pocas cosas roban tanta energía como el tener que tomar una decisión y ser incapaz de hacerlo.

En este post te explico mi método de 3 pasos para tomar decisiones, sin escapatoria.

3.6. #6 APRENDE A DECIR NO

¿Cuántas veces procrastinas el decir “NO” a alguien?

Seguro que más de las que quisieras.

¿Pero sabes qué?

También he escrito sobre ello.

[Mega Guía] Aprender a decir no, para decirte sí a ti.

3.7. #7 HAZLO PÚBLICO

Este truco no es muy original.

Pero ¿Qué me dices de contárselo a esa persona que va a darte la tabarra día y noche?

Esa persona que va a estar esperando a que procrastines para echártelo en cara.

¿Qué tal contárselo a esta persona?

4. CONCLUSIONES

Procrastinar es algo que hacemos todas las personas de manera natural.

Sin embargo, esto no quiere decir que debas resignarte a ser un procrastinador nato toda tu vida.

Puedes entender cuál es la razón de ser de la procrastinación y a partir de ahí deshacerte de ella cada vez que se anteponga entre tú y tu objetivo.

¿Y TÚ?

¿QUÉ TRUCOS TIENES PARA DEJAR DE PROCRASTINAR?

POSTS RECOMENDADOS