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Seguro que en más de una ocasión te has planteado conseguir algo, o te ha surgido una oportunidad, pero finalmente, la vida te ha dicho NO.

Te ha dicho “no” con tanta rotundidad, que ha conseguido desmotivarte hasta dejarte sin energía y llevarte a decidir que lo más prudente es abandonar.

No te fustigues, a todos nos ha pasado en algún momento de nuestra vida.

La clave está en saber diferenciar cuando una retirada a tiempo es una victoria, y cuando conviene ser persistente y seguir las normas que rigen el universo y no las que rigen nuestra, a menudo, caótica vida.

Vayamos más en profundidad.

1. CUANDO SIENTES QUE LA VIDA TE DICE NO

Hay muchas situaciones en las que puedes sentir que la vida te está diciendo no a lo que quieres:

  1. Cuando quieres emprender un proyecto que no termina de despegar.
  2. Cuando intentas conquistar a una persona que pasa de ti.
  3. Cuando suspendes un examen, o unas oposiciones, una y otra vez.
  4. Y en definitiva, cada vez que intentas progresar y fallas.

Cuando esto ocurre a menudo pensamos que no valemos para ello.

Si suspendo el mismo examen de inglés 3 veces, eso quiere decir que los idiomas no son lo mío, y por lo tanto, nunca aprobaré. Mejor desistir.

Si tiendes a este tipo de pensamientos te recomiendo leer este post que escribí sobre no abandones antes de intentarlo 1.000 veces.

El gran error aquí está en poner el foco, tan solo, en el resultado y olvidarte del proceso.

Olvidarte de que si siempre haces lo mismo, siempre obtendrás los mismos resultados. Es decir, que si los resultados no te gustan, será mejor que intentes diferente.

Estoy segura de que este concepto de intentar diferente la has leído/escuchado miles de veces, pero de nada sirve si no te paras a pensar en la idea global de este post:

Cuando la vida de dice no, no te está diciendo que no eres el elegido.

2. LOS NOES DE LA VIDA

Ahora te estarás preguntando que si la vida no te está diciendo que no eres elegido ¿Qué es lo que está tratando de decirte a palos?

Lo que la vida trata de decirte, en estas ocasiones, es una de estas dos ideas, o las dos a la vez:

  1. No así.
  2. No ahora.

En ningún caso debes dar por hecho que se trata de un no rotundo y definitivo.

2.1. #1 NO ASÍ

Si acabas de suspender tu examen de inglés por tercera vez consecutiva lo que la vida puede estar diciéndote no es que seas un negado para los idiomas.

Lo que, seguramente, te esté diciendo es no así.

1. Revisa que has hecho para prepararte el examen.

  1. Horas de estudio globales.
  2. Horas dedicadas a gramática, lectura, listening, speaking, escritura…
  3. Horario en que solías estudiar.
  4. Tipo de ejercicios.
  5. Etc.

2. Haz cambios para la próxima convocatoria:

  1. Aumenta el número de horas.
  2. Aumenta la productividad de las horas de estudio.
  3. Cambia el tipo de ejercicios.
  4. Dedica más tiempo a aquello que peor se te da, en lugar de dedicarlo a lo que más cómodo te resulta.
  5. Integra el idioma en tu día a día (Por ejemplo, poner el móvil en inglés)
  6. Etc.

Presta atención al proceso que te está llevando a los resultados actuales, y no tanto, en el resultado en sí. El resultado tan solo es un indicador.

Seamos sinceros, es mucho más cómodo pensar que no logramos lo que queremos porque no tenemos ese don. Pero la realidad es que la mayor parte de las veces no lo conseguimos porque no lo estamos haciendo de la forma adecuada y nos resistimos a cambiar.

2.2. #2 NO AL MOMENTO

En otras ocasiones, la vida te dice no, aunque estés dando lo mejor de ti.

Es en estos momentos en los que te dice “no ahora”.

A menudo, ocurre porque no estás preparado para triunfar en lo que te traes entre manos.

En el área personal, esto nos ocurre muy a menudo con el hecho de encontrar pareja.

Puedes empeñarte todo lo que quieras en estar con alguien, que como no estés preparado, no vas a conseguir nada y lo que consigas va a restar, más que sumar.

¿Quiere eso decir que jamás encontrarás a nadie?

NO, en absoluto.

Quizás tan solo necesites estar a gusto contigo mismo primero, para después estar con alguien.

Si tu proyecto no sale, por más horas que le dedicas y por más que te estás dejando la piel en que funcione, la vida no te está diciendo que nunca lograrás crear algo en la vida, te está diciendo no así, no ahora, o las dos cosas.

Como ves, los noes de la vida no son rotundos, y suelen estar enfocados en el momento y en la forma, y no tanto, en el resultado final.

3. ¿QUÉ HACER EN ESTOS CASOS? ¿FLUIR O LUCHAR?

Cuando estás en una situación como las que he descrito en los apartados anteriores, es cuestión de tiempo que aparezca en tu cabeza la siguiente duda:

¿Debo seguir intentándolo, o lo más inteligente es abandonar?

¿Lucho por lo que quiero?

¿O fluyo con lo que venga?

Sobre esta cuestión grabé un vídeo que te dejo, a continuación, donde explico mi punto de vista.

Básicamente, explico lo siguiente:

La clave no está en elegir entre luchar o fluir, sino en encontrar el camino donde fluyes y todos tus esfuerzos, o la mayoría, obtienen recompensa.

Para explicarlo mejor, no se trata de nadar, o dejarse llevar por la corriente, sino de nadar en el sentido de la corriente.

Esforzarse y fluir al mismo tiempo.

Meter gasolina a aquello que te está funcionando.

No digo que sea fácil, digo que merece la pena.

¡Echa un vistazo al vídeo!