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¿Cómo sería tu vida sin ese hábito del que no sabes cómo deshacerte?

¿Y si además, incorporases ese otro hábito que llevas años queriendo añadir en tu rutina?

Seguro que tu vida daría un giro, y tus resultados mejorarían.

Ahora bien,

¿Qué es un hábito?

Hábitos son todas aquellas acciones que llevas a cabo de manera automática. Lo que te permite no gastar grandes cantidades de tiempo y energía en algo que haces continuamente y de la misma manera.

La buena noticia es que eliminar o incorporar nuevos hábitos a tu rutina es algo que depende tan solo de ti.

Está en tus manos que decidas ser la persona que deseas ser.

Pero tranquilo, no estás solo.

En este post te voy a contar:

   1. Cómo funcionan los hábitos.

   2. Cómo eliminar malos hábitos que no aportan valor a tu vida.

   3. Cómo crear buenos hábitos que te ayuden a progresar personal y profesionalmente.

Recuerda que quien eres actualmente te ha llevado hasta donde estás hoy. Si quieres llegar más lejos, tendrás que convertirte en el tipo de persona que llega más lejos.

1. POR QUÉ TENEMOS HÁBITOS

Está muy extendido el mito de que si repites un hábito durante 21 días, este pasa a formar parte de ti.

Si eres de aquellos que han comprobado este sistema, te habrás dado cuenta de que a los 21 días de practicar un hábito, no ocurre nada mágico.

Sencillamente, se trata de un mito.

Con esto no quiero decir que practicar algo durante 21 días no tenga beneficios, ya que los tiene. El primero y más importante, trabajar tu autodisciplina.

Sin embargo, ese es otro tema.

Lo que hace que un hábito pase a formar parte de tu vida  es la recompensa que recibes por practicarlo.

Y no te engañes, todos tus hábitos, buenos y malos, te ofrecen una recompensa. El problema está en cuando esa recompensa “no compensa”.

Es decir, cuando no merece la pena, o cuando te hace renunciar a una recompensa mayor.

Por ejemplo, estar tirado en el sofá es un mal hábito que tiene la clara recompensa de mantenerte en tu zona de confort, sin embargo, está haciendo que no consigas tus sueños.

2. CÓMO SE ADQUIEREN LOS HÁBITOS

Si quieres eliminar malos hábitos y/o crear otros mejores, es fundamental que conozcas cómo funciona un hábito.

Los hábitos están compuestos de 3 elementos:

   1. Disparador.

   2. Ejecución del hábito.

   3. Recompensa.

Te lo muestro en un par de ejemplos.

2.1. EJEMPLO DE UN MAL HÁBITO

Imagínate el caso de un fumador que al acabar su jornada laboral se fuma un cigarro.

  1. Disparador:

Salir del trabajo.

  1. Ejecución del hábito:

Fumarse un cigarro.

  1. Recompensa:

He trabajado duro, me merezco un cigarro.

Tu subconsciente entiende que el fumarte un cigallo es la recompensa por haber trabajado.

Relacionas el fumar con el fin del trabajo, el descanso, el ocio, etc.

2.2. EJEMPLO DE UN BUEN HÁBITO

Ahora imagínate a una persona que tras una siesta de 30 minutos hace ejercicio durante 1 hora.

  1. Disparador:

Despertarse de la siesta.

  1. Ejecución del hábito:

Hacer ejercicio 1 hora.

  1. Recompensa:

Darse una ducha y sentirse lleno de energía.

Relacionas el hacer deporte con una ducha reconfortante y con la sensación de estar lleno de energía, y en forma.

3. CÓMO ELIMINAR MALOS HÁBITOS

Ahora que ya sabes cómo funciona un hábito te será más sencillo acabar con aquellos que no suman a tu vida.

Para ello, aplica los 4 pasos que te cuento a continuación.

Si vas en serio, te recomiendo coger papel y boli.

No estás leyendo esto por casualidad, tienes un hábito en mente del que quieres deshacerte. Así que déjate de excusas y ponte a ello.

3.1. #1 IDENTIFICA EL DISPARADOR

¿Qué ocurre justo antes de que lleves a cabo el hábito que quieres eliminar?

¿Cuál es el disparador que hace que, consciente o inconscientemente, ejecutes ese hábito?

En los ejemplos anteriores eran:

1. Salir del trabajo.

2. Despertarse de la siesta.

Un hábito siempre va acompañado de un disparador.

Ahora anota el disparador que preceda al hábito que quieres eliminar.

Hazlo al detalle.

En caso de que exista más de un disparador, anota todos los que haya.

Esto puede ocurrir, por ejemplo, en el caso de los fumadores. Existen varios disparadores a los largo del día.

3.2. #2 DESCRIBE EL MAL HÁBITO

En este punto te invito a que describas el hábito con todo lujo de detalles y de manera que lo hagas parecer ridículo. (Si quieres deshacerte de él, seguramente, sea ridiculo).

Siguiendo con el ejemplo anterior, describe el acto de fumar.

“Saco el paquete de tabaco del bolso, y cojo un cigarrillo. Después lo enciendo con un mechero y dedico los siguientes 5 minutos a tragar una parte del humo que expulsa el cigarro, y a expulsar, por la boca o nariz, el resto. Durante este tiempo sujeto el cigarro entre mis dedos y dedico estos 5 minutos a llevar el cigarro a mi boca y expulsar el humo como si fuera una chimenea.

Repito esto varias veces al día. Lo que suma un total de 1 hora y media diaria dedicada a hacer esto. A veces pienso en todo el dinero y toda la salud que sacrifico por expulsar humo por mi boca durante 5 minutos varias veces al día. Sin embargo, esto es algo que trato de no pensar demasiado, como si no fuese conmigo.”

Ridiculiza tu mal hábito, no con desprecio, sino simplemente, riéndote de ti mismo.

Si consigues reírte de ti mismo, tienes medio camino ganado.

3.3. #3 DESCUBRE LA RECOMPENSA A ESE VICIO

En este tercer paso tienes que descubrir y anotar qué recompensa obtienes de ese mal hábito.

Recuerda que lo único que hace que mantengas ese hábito es la recompensa.

Así que no descanses hasta identificarla.

Puede que no sea cómodo, pero merecerá la pena.

Aquí pueden ocurrir 2 cosas:

  1. El mal hábito funciona como una recompensa en sí.

(Fumar como recompensa a un día de trabajo.)

  1. El mal hábito te lleva a una recompensa.

(Emborracharte o consumir cualquier otra sustancia para olvidarte de tus problemas.)

A menudo, estos dos de recompensa se retroalimentan entre sí.

Identifica cuál es la recompensa que recibes por tu mal hábito, y si quieres, clasifícala en uno de los 2 grupos.

3.4. #4 CREA OTRA RUTINA PARA OBTENER ESA RECOMPENSA

Una vez que ya conoces la recompensa que te da ese mal hábito, piensa en cómo podrás obtener esa misma recompensa con otro hábito.

Si fumar funciona como recompensa a una jornada de trabajo, piensa en algo sustitutivo que también te apetezca hacer después del trabajo. Algo en lo que quizás, no reparas en tu día a día.

Por ejemplo, merendar algo rico, tomar una ducha, prepararte un té, dedicar esos 5 minutos a jugar con tu perro, lo que sea.

Para comenzar puedes chantajearte de manera que si fumas al salir del trabajo, no puedes merendar algo rico, etc.

Haz lo que tengas que hacer, pero conviértete en tu mejor versión.

Todos ganamos con ello 🙂

4. MÁS CONSEJOS PARA ELIMINAR MALOS HÁBITOS

Además de los 3 pasos que te he explicado en el apartado anterior, existen otros aspectos que te ayudarán eliminar malos hábitos.

4.1. ACABA CON EL DISPARADOR Y ACABARÁS CON LA COSTUMBRE

Tu primera victoria para eliminar malos hábitos pasa por dejar de relacionar el disparador con el hábito.

Si quieres dejar de ver la televisión (algo muy recomendable) deja de relacionar el sentarte en el sofá con poner la tele.

Siéntate en el sofá y lee, disfruta del silencio unos minutos, haz planes, o simplemente mira tu móvil, pero no es necesario que enciendas la tele.

Llegará un punto en el que dejarás de relacionar el sentarte en el sofá con encender la tele.

Y por lo tanto, esta costumbre habrá perdido casi toda su fuerza.

4.2. ELIMINA LA RECOMPENSA

Si quieres dejar de ver la tele, y llevas a cabo el ejercicio anterior, puede que te des cuenta de que para ti ver la tele funciona como recompensa.

Ahora yo te pregunto:

¿Qué recompensa mejor que ver la tele te mereces al finalizar el día?

¿Qué cosas hay que te gustaría hacer y para las que nunca pareces tener tiempo?

Date una recompensa que te merezcas, no te conformes con cualquier cosa.

Y sobre todo, cada vez que hagas algo bien no te recompenses con malos hábitos.

4.3. MALOS HÁBITOS Y UTILIDAD MARGINAL

Tener en cuenta la utilidad marginal, es algo que puede ayudarte a eliminar algunos malos hábitos de forma más racional.

Por ejemplo, imagínate que quieres dejar de beber café, o quieres disminuir la cantidad de cafés que bebes al día.

Para eliminar malos hábitos de este tipo, puedes tener en cuenta la utilidad marginal.

Este principio viene a decir que si tomas 3 cafés al día, el primero de ellos te genera mucha utilidad, el segundo te genera menos utilidad que el primero, el tercero menos que el segundo, etc.

De manera que cuando vayas a tomarte el tercer café del día, puedes pensar que si esperas al día siguiente, la utilidad que te va a reportar ese mismo café será mayor.

5. CÓMO CREAR BUENOS HÁBITOS

Si eliminas lo malos hábitos de tu vida, sin duda, marcarás un antes y un después en tu existencia.

Afortunadamente, a menudo eliminar malos hábitos va unido a crear otros mejores.

Incluso es muy común que los buenos hábitos nos ayuden a eliminar los malos, ya que funcionan como sustitutivos.

Así que te voy a contar 6 claves para incorporar buenos hábitos a tu vida con éxito.

5.1. #1 EMPIEZA CON UN HÁBITO

Puede que te encuentres en un momento de tu vida en el que quieras llevar a cabo un cambio radical.

Darte cuenta de esto es genial, sin embargo, conviene que vayas con precaución.

Si quieres hacer deporte, comer sano, leer, aprender inglés y levantarte 1 hora antes todos los días; elige uno para empezar y no pases al siguiente hasta que lo hayas integrado 100% en tu rutina.

Aunque conscientemente sepas que debes cambiar muchos aspectos de tu vida, recuerda que tu subconsciente contiene más del 90% de la información, por lo que hay cosas que se te están pasando por alto.

Lo ideal es que lleves a cabo estos cambios poco a poco.

De manera progresiva y sobre todo de uno en uno.

Si te propones crear 5 hábitos a la vez, las probabilidades de que fracases se multiplican.

Empieza por 1, y si por alguna razón necesitas empezar por 2, permítete fallar en 1 de ellos.

Eso sí, decide antes de empezar cuál de los 2 es en el que te vas a permitir fallar al principio.

Una vez que lleves un tiempo cumpliendo ambos hábitos a rajatabla, puedes incorporar un tercero. Y así sucesivamente.

5.2. #2 CREA UN BUEN DISPARADOR

Como indicaba al inicio del post, los hábitos tienen una estructura:

Disparador – Ejecución del hábito – Recompensa

Si al querer eliminar un mal hábito es fundamental separar el disparador de la ejecución del hábito, a la hora de crear un hábito nuevo es fundamental asociar un disparador a la ejecución del hábito.

Cuando ocurra “A” tu harás “B”.

Tienes que conseguir que esa estructura se haga inmediata.

Que no necesites pensarlo.

Por eso, usar como disparador una hora no siempre es la mejor opción.

¿Por qué?

Porque no todos los días vas a poder hacer algo a la misma hora, ya que a menudo surgen imprevistos.

Te pongo un ejemplo personal:

Hace tiempo había veces que me metía a la cama sin haberme lavado los dientes, por lo que muchas de esas veces tenía que levantarme a ello. Esto era algo que me daba mucha pereza, y la opción de quedarme en la cama con esa sensación tampoco me gustaba.

Así que un buen día me propuse que me iba a lavar los dientes siempre antes de meterme a la cama.

Te recuerdo que el disparador ocurre siempre antes de llevar a cabo el hábito, es decir, en este caso, el meterme a la cama no sirve como disparador.

Así que pensé en algo que ocurriese todos los días antes de meterme a la cama.

Y ese algo era ¡Quitarme las lentillas!

Además, al igual que lavarme los dientes, lo hago en el baño así que era perfecto.

Desde entonces, me lavo los dientes todos los días después de quitarme las lentillas. Aunque llegue a casa tarde y solo piense en meterme en la cama, antes me lavo los dientes 😀

Así que antes de ponerte manos a la obra con tu nuevo hábito, piensa en cuál va a ser tu disparador.

5.3. #3 CUMPLE TU RITUAL TODOS LOS DÍAS

No faltes a tu cita dos días seguidos.

Si estás 100% comprometido con tu nuevo hábito, y deberías estarlo que para algo te lo propones, jamás incumplas el hábito 2 días seguidos.

Si un día no cumples con tu hábito, al día siguiente debe ser prioridad absoluta.

No me extiendo más en este punto.

5.4. #4 USA LA UTILIDAD MARGINAL A TU FAVOR

En el caso de crear cierto tipo de buenos hábitos también puedes usar la utilidad marginal a tu favor.

Al final se trata de hacerte trampas a ti mismo para conseguir lo que quieres. O mejor dicho, se trata de hacer trampas a tu saboteador (él también te las hace a ti) para conseguir aquello que, realmente, quieres.

Echa un vistazo al punto 4.3. de este post, donde he explicado brevemente en qué consiste este concepto.

En este caso, se trata de que te digas a ti mismo que cada vez que llevas a cabo el hábito en cuestión obtienes menos utilidad que la vez anterior. De manera que si vas a abandonar el hábito mejor abandonarlo la siguiente vez.

(Por supuesto, la siguiente vez te vas a decir lo mismo)

Parece algo absurdo, lo sé.

Pero lo cierto es que muchos hábitos se tiran a la basura por un momento concreto en que nos sentimos perezosos. Es posible que la próxima vez que vayas a ejecutar el hábito estés más motivado que la vez anterior de manera natural.

5.5. #5 NO SABOTEES TU NUEVO HÁBITO CON LAS RECOMPENSAS

Celebrar los logros siempre es una buena idea.

Sin embargo, algunas personas cometen el error de sabotear su propio trabajo con dichas celebraciones.

Imagina que:

1. Tu objetivo es ahorrar 400€ al mes, y tras conseguirlo decides celebrarlo yendo de compras.

2. Tu objetivo es dejar el alcohol y tras 1 mes sin probarlo decides celebrarlo de borrachera.

¿Te parecen absurdos estos comportamientos?

A mí mucho.

Sin embargo, ¿Conoces a alguien que se haya puesto a dieta y tras unos días cumpliendo a rajatabla su plan de comidas decide celebrarlo comiendo algo que no forma parte de su nueva dieta?

Por desgracia mucha gente hace esto sin darse cuenta de que están saboteando su propio objetivo con esta recompensa.

Lejos de motivarse, consiguen en resultado opuesto, ya que en muchas ocasiones estas celebraciones pesan en la conciencia y terminan por acabar con el hábito.

Si quieres celebrar tus logros…

¡Estupendo!

Hazlo, pero con algo que no sabotee tu trabajo.

Si por ejemplo estás incorporando el hábito de comer sano, puedes recompensarte yendo de compras, celebrándolo con los amigos o haciéndote un regalo.

5.6. #6 DISFRUTA DE TU NUEVA RUTINA

Cuando lleves un tiempo cumpliendo con el hábito no olvides felicitarte.

Recuérdate a ti mismo cómo era tu actitud antes de adquirir esta nueva rutina y disfruta del resultado actual.

Date la enhorabuena por convertirte en una mejor versión de ti mismo.

Cuando tengas el hábito perfectamente integrado en tu rutina es el momento en el que puedes, si así lo deseas, pensar en incorporar otro nuevo.

6. DESARROLLA TU PROPIA RUTINA DE HÁBITOS PARA EL ÉXITO

Teniendo en cuenta los puntos anteriores, crea rituales que te ayuden a conseguir tus objetivos.

Esto engloba:

1. Acabar con las rutinas y hábitos negativos que te alejan de tus objetivos.

2. Generar nuevos hábitos para el éxito.

Para ello, puedes englobar diferentes áreas de tu vida:

1. Financiera.

2. Personal.

3. Deportiva.

4. Profesional

5. …

Y hacer dos listados:

1. Con aquellos hábitos que vas a eliminar en cada una de ellas.

2. Y otro listado con los nuevos hábitos que quieres incorporar.

Tan solo recuerda añadir UN SOLO HÁBITO A LA VEZ.

Aquí tienes un ejemplo de lo que puedes conseguir incorporando buenos hábitos a tu día a día.

Y si no sabes por dónde empezar, echa un vistazo a los Retos Semanales.

¿Y TÚ?

¿DE QUÉ HÁBITO VAS A DESHACERTE?

¡CUENTANOSLO EN UN COMENTARIO!