Seleccionar página
Dentro de mis objetivos anuales, y en concreto, dentro de mis objetivos para este primer trimestre, está el leerme un libro al mes.

En enero he releído antifrágil un libro denso que ya había leído hace 2 o 3 años, pero al que quería sacar más jugo.

Dentro de este libro hay un montón de conceptos interesantes de esos que te hacen “clic” en la cabeza. Sin embargo, en este post voy a centrarme en la idea de antifragilidad, pasando de puntillas por algún que otro concepto interesante.

Y ¿Por qué considero interesante la antifragilidad?

Porque entender que somos seres antifrágiles nos muestra el camino hacia el alto rendimiento en cualquier área de la vida.

1. FRAGILIDAD, ROBUSTED Y ANTIFRAGILIDAD

Voy a comenzar por definir muy brevemente lo que este autor entiende por:

   1. Fragilidad: Aquello que sale perjudicado ante el desorden, la volatilidad, o cualquier cosa que se salga de la estabilidad. Por ejemplo, una taza de porcelana.

   2. Robusted: Aquello que no sale ni beneficiado, ni perjudicado de la inestabilidad, ni de la estabilidad. Permanece inmutable. Por ejemplo, una piedra.

   3. Antifragilidad: Aquello que mejora ante el desorden y la inestabilidad. Por ejemplo, en la mitología griega, Hidra, que por cada cabeza que le cortaban le nacían dos.

Por lo que la fragilidad, la robusted y la antifragilidad forman una triada dentro de la cual:

1. La fragilidad debe ser evitada a toda costa.

2. La robustez está bien.

3. La antifragilidad está mejor y es lo que debes buscar.

2. LOS SERES HUMANOS SOMOS NATURALMENTE ANTIFRÁGILES

En realidad esta idea no es nueva. Forma parte de la sabiduría popular el que cuantos más reveses te da la vida, más fuerte te haces. Es decir, eres antifrágil.

Sin embargo, por alguna razón, la vida moderna nos invita a no tener en cuenta esta cualidad tan valiosa e inherente a los seres humanos.

Al contrario, nos empeñamos en tener una vida cada vez más cómoda, sin darnos cuenta de que esto lo único que conseguimos es atrofiarnos cada vez más.

En algún momento, comenzamos a creer que el cuidarnos con cremas, baños relajantes, temperaturas constantes, etc, nos haría estar mejor. Sin embargo, lo único que estamos consiguiendo es ser cada día más frágiles.

El mayor crimen es que no solo nos estamos atrofiándonos a nosotros mismos, sino que también lo hacemos con perros, gatos, y otros animales domésticos. Pero este es otro tema.

2.1. EXPLOTA TU ANTIFRAGILIDAD PARA ALCANZAR TU MÁXIMO RENDIMIENTO

Si quieres mejorar tu rendimiento en cualquier área no basta con leer unos tips para ser más productivo, ni acudir a un taller de gestión del tiempo.

Si quieres mejorar de verdad, explota tu antifragilidad y sé mejor cada día.

¿Cómo?

Aquí te dejo algunas ideas:

  1. Haz ejercicio.
  2. Exponte al frío.
  3. Exponte al calor.
  4. Sal de tu zona de confort.
  5. Pasa hambre (solo un poco :))
  6. Pasa sed (solo un poco :))
  7. Ponte retos y desafíos.

Estos estresores y muchos otros, te hacen explotar tu antifragilidad mejorando así tu rendimiento y creando una mejor versión de ti mismo.

No digo que descansar y cuidarte esté mal, el descanso es necesario y cuidarte está bien.

Lo que digo es que eres antifrágil y la manera más directa que tienes para mejorar es mediante el desorden, la inestabilidad y lo inesperado.

Como digo, esta idea no es nueva, y tiene una lógica aplastante. Todos sabemos que si te quedas en el sofá te atrofias y si sales a hacer deporte mejoras.

3. CÓMO APLICAR LA ANTIFRAGILIDAD A OTRAS ÁREA DE TU VIDA

La naturaleza ha creado seres antifrágiles que se benefician de los estresores y crecen ante las adversidades. Sin embargo, los humanos a menudo creamos sistemas frágiles que lejos de beneficiarse de la inestabilidad, se vienen literalmente abajo cuando esta aparece.

A continuación, comparto unos tips que pueden ayudarte a rediseñar algunas de las áreas más importantes de tu vida. O al menos, a ser consciente de lo que te traes entre manos, para que en caso de inestabilidad, el resultado no te pille por sorpresa.

3.1. GOZAR DE BUENA SALUD

En este aspecto es básicamente lo que he dicho en el apartado anterior. Eres un ser antifragil, y por lo tanto, para mejorar tu salud (a todos los niveles) necesitas inestabilidad, sorpresa e incluso penurias.

Todo un reto para quieres estamos acostumbrados a la vida moderna.

3.2. SER UN PROFESIONAL ANTIFRAGIL

En el área profesional se puede trabajar la antifragilidad de muchas maneras.

Como concepto general, eres antifrágil siempre que las posibles pérdidas sean limitadas, y las posibles ganancias ilimitadas.

Por ejemplo:

Un empleado es frágil ya que no es él quien toma las decisiones sobre su trabajo, sino que de un día a otro pueden despedirle. Además, sus ganancias están limitadas a un salario.

Sin embargo, un emprendedor es antifrágil. Sus ganancias dependen en gran medida de su trabajo. Además, su inversión es limitada (grande o pequeña, pero limitada), mientras que sus posibles ganancias son ilimitadas.

No obstante, no todos los emprendedores son igual de antifrágiles. Un emprendedor que base su negocio en el algoritmo de google es más frágil que aquel que lo base en otra variable que esté bajo su control.

Otro ejemplo:

La vida profesional está ligada a la reputación de una persona.

¿Quién es más frágil en este punto, un alto ejecutivo o un artista?

Creo que la respuesta es clara, un alto ejecutivo es muy frágil a lo que se diga de él, y una mala prensa puede echar a perder su carrera.

Sin embargo, un artista o un escritor es antifrágil a lo que se dice de él. Ya que son numerosos los casos en que cuanto peor se habla de ellos, más les beneficia.

3.3. FINANZAS PERSONALES ANTIFRÁGILES

Para gozar de unas finanzas personales antifrágiles podemos aplicar una estrategia que propone el autor del libro para las inversiones. Lo que denomina la estrategia de la altera.

Tras ahorrar durante un tiempo, y conseguir reunir una suma de dinero que poder invertir muchos hacen lo siguiente:

Para sacar la máxima rentabilidad de su dinero, sin correr el riesgo de perder sus ahorros, meten su dinero en un fondo que tenga un riesgo medio. No se arriesgan en exceso, y a su vez pueden conseguir una rentabilidad mayor de la que conseguiría en otro más fondo más conservador.

A simple vista, parece tener lógica, sin embargo, el autor nos advierte de que si el mercado por alguna razón sufre una caída, nuestros ahorros pueden verse seriamente afectados.

Es decir, serías frágil a la volatilidad.

Lo que propone es invertir una parte de ese dinero en un activo seguro en el cual no nos arriesguemos en absoluto a perderlo, y la otra parte en un activo de volatilidad muy alta.

Esto nos permite optar a unas ganancias muy elevadas, mientras que a su vez, si el mercado se tuerce, tendrás una parte de tu dinero seguro.

Serás antifrágil.

Es mucho más lo que puedes ganar de lo que puedes perder. La volatilidad positiva te beneficia mucho más de lo que te perjudica la volatilidad negativa.

3.4. LA ANTIFRAGILIDAD EN LAS RELACIONES

Las relaciones tienen de por sí su propio grado de fragilidad, robustez o antifragilidad.

De manera general:

   1. La amistad es frágil: Ante un hecho grave determinado dejas de hablar a un amigo.

   2. La familia es robusta: Los lazos familiares hacen que este tipo de relaciones sean robustas y no se vean afectadas ni para bien ni para mal ante lo que venga. Si tu hermano hace algo bueno por ti no pasa a ser un mejor hermano, y si os peleáis, la relación no se rompe. Algo que sí ocurre con más frecuencia en la amistad. (Por lo visto esta idea de robustez no se aplica a peleas por herencias)

   3. La atracción es antifrágil: Se beneficia del desorden. A más dificultades, más atracción.

(Antes de decir que todo esto no se aplica en muchos casos, dedica unos minutos a reflexionar sobre si realmente, no se aplica a la mayoría de casos en términos generales)

Desde mi punto de vista, siempre que una relación te aporte más cosas positivas que negativas, será robusta. Ya que se mantendrá estable.

Sin embargo, cuando la balanza es al contrario y lo malo empieza a pesar más que lo bueno, la relación es frágil.

Ahora bien ¿Cómo es una relación antifrágil de amistad, de pareja, o del tipo que sea?

Estas relaciones son las que se refuerzan ante estresores externos. Como Romeo y Julieta, o como cuando le dices a tu hijo que no se junte a Fulanito que es una mala influencia y se hacen inseparables.

Tan solo espero que nadie confunda esto con una relación tóxica que nunca acaba por pura dependencia. Estoy hablando de estresores externos, no de desprecios o maltrato interno.

4. CONCLUSIONES

La antifragilidad es, sin duda, un concepto que te conviene tener presente a lo largo de tu vida.

Tanto para mejorar aplicando consejos como los mencionados en este post, como para entender la realidad que te rodea, diferenciando entre lo frágil, lo robusto y lo antifrágil.

¿Y TÚ?

¿QUÉ HACES PARA EXPLOTAR TU ANTIFRAGILIDAD?

¿CONOCÍAS ESTE CONCEPTO?

POSTS RECOMENDADOS